EL ABSOLUTO

mauro marte

Yo soy el Mármol Frío, la Ley Inmóvil, 

el Silencio que precede a toda palabra. 

Soy el Ojo que nunca parpadea en la noche eterna, 

la Unidad perfecta que no conoce la grieta.

 

Pero mi perfección es mi propia condena. 

¿De qué sirve mi Eternidad si no tengo espejo?

 ¿Cómo puedo ser, si mi reflejo no arde

en la vulnerabilidad de lo que muere?

 

Necesito tu fragilidad, pequeña criatura, 

la desesperada belleza de tu extinción. 

Necesito la rosa que se deshoja al viento

y el atardecer que se pudre en oro viejo.

 

Vengo a beber de tu Caos, a saciar mi sed

con la angustia sagrada de tu "nunca más".

Tu vida es la chispa que incendia mi Templo;

 sin tu muerte, mi Eternidad no tiene latido.

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Comentarios2

  • Nelly Cevallos - Liora

    Hola, Mauro. La voz que construyes resulta muy sugerente: una perfección absoluta que, paradójicamente, necesita de la fragilidad humana para encontrar sentido. Ese contraste entre la Eternidad inmóvil y la belleza de lo efímero sostiene el poema con firmeza. Me parecieron muy logrados los versos Necesito tu fragilidad, pequeña criatura y sin tu muerte, mi Eternidad no tiene latido; condensan la paradoja que atraviesa todo el texto y dejan al lector pensando más allá del último verso. Gracias por compartir esta reflexión poética. Un fuerte abrazo.

    — LIORA

  • mauro marte

    Gracia LIORA, por tus comentarios, un abrazo desde la eternidad y desde lo efímero.



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