Poesía, eterna confidente

Tomi R

Está en blanco, esperando tus versos;

aguarda tus secretas confesiones,

confidente que no entiende de traiciones,

sólo escucha tus risas o lamentos.

Refleja en la pena dulce belleza;

te sonríe cuando siente alegría,

comprende la angustia y la melancolía 

y es testigo de tu anterior torpeza.

Te confieso hoy mi dicha completa;

guárdala como un preciado tesoro,

cuídala para el humilde poeta.

Aunque admito que, a veces añoro

el consuelo de un abrazo que aprieta

y me cubre de amor mientras lloro.



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