TIC, TAC… TOC
Hace ya muchos años
que dejé de usar reloj;
aún así, ajeno a mi decisión,
el tiempo sigue pasando.
Él no entiende de instrumentos
que midan sus intenciones
ni pretendan controlarlo.
Es un anciano inmaduro,
un errante vagabundo
que ya no asume esperanzas
pues no hay meta que no alcance.
Implacable,
me atrae a su paso cansino
y me arrastra sin remedio
a donde quiera llevarme.
Yo le sigo, convencido
de que ni él mismo lo sabe.
Él no entiende de destinos,
no hay principios ni finales,
ni verbo que lo conjugue,
ni sujeto que lo pare…
Sólo adverbios temporales
que intentando definirlo
lo vuelven más inestable.
Siempre, es pronto;
nunca, es tarde;
un momento es un segundo
que se hace inolvidable.
De lo que sí estoy seguro,
es que, antes o después,
llegará lo inevitable…
¡Terminaré por vivirlo!
© LuJITar (20-4-25)
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Autor:
LuJITar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de julio de 2026 a las 14:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Anita del Perú., JUSTO ALDÚ, Mª Pilar Luna Calvo, JordiCris, Mauro Enrique Lopez Z., Martha patricia B

Offline)
Comentarios3
Un tiempo que no se mida, que no se entiende.
Definitivamente. por eso escribí hace muchos años el poema SOLO ME QUEDA, porque en realidad queda la vida. Al tiempo le salen alas y se va volando.
Saludos
Me ha hecho gracias, yo hace tiempo que dejé los relojes a causa de las prisas por problemas de salid. El tiempo al pasar sabe que nadie lo puede parar, así que, lo mejor ew acompañarlo hasta que decida dejarnos, pero sin prisas
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