En su melena, Yolanda
tiene una rosa prendida
y entre sus manos la vida
que su bravura demanda.
Nadie en su espíritu manda,
es libre su voluntad.
Su bagaje es la verdad
que lleva como bandera
y su energía la escalera
que sube con libertad.
Es su cabello de seda
una llama que fulgura
y parece una escultura
en la más bella alameda.
Y en su melena se hospeda
el aroma de la oliva.
Una sonrisa expresiva
asoma a sus labios rojos,
y el reflejo de sus ojos
a quien la mira cautiva.
No tendría tanta sal
de haber nacido en Sevilla
y por donde pasa brilla,
con su garbo natural.
Monumento universal,
diseño del mismo cielo.
Se están batiendo en un duelo
la Giralda y su veleta,
porque envidian su silueta
y los rizos de su pelo.
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de julio de 2026 a las 06:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Martha patricia B, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, El desalmado, Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios1
Así la pinté y así le escribí. Yolanda, mi primera nieta.
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