En hielo vivo abraso mi sosiego,
callo la voz que el pecho desvaría,
sombra soñada que mi luz desvía,
pues buscando mi centro, más me ciego;
si al apetito opongo el blando ruego,
mi propia fe con mi juicio porfía,
engaña el alma la ilusión de un día,
y al rigor del desengaño me entrego.
Del culto antiguo a la constancia muero,
donde el amor juró su falsa lumbre,
y en negra saudade mi herida doro;
mas de perderte nace mi costumbre:
soy contra mí mi propio prisionero,
y amo el dolor que viste certidumbre.
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Autor:
Javier Julián Enríquez (
Offline) - Publicado: 21 de julio de 2026 a las 13:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 247
- Usuarios favoritos de este poema: Rosario_Bersabe, Éusoj Nidlaj, Llaneza, Sheilo Sanz, El desalmado, Jaime Correa, Lualpri, gaspar jover polo, Mauro Enrique Lopez Z., Noah Subin, alicia perez hernandez, Enrique Fl. Chaidez, Hernán J. Moreyra, Osler Detourniel, Classman, Salva45, JUSTO ALDÚ, Mª Pilar Luna Calvo, David Arthur, Rafael Escobar, Pedro Novoa Pavon Novoa, racsonando, Violeta, Anita del Perú., Santiago Alboherna, JoseAn100, Poemas de Pepita Fernández, Maby De los Peña, Poetisa antillana Emitza Santana, Tommy Duque, Paris Joel, Daniel Omar Cignacco, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, José Ángel Castro Nogales, El Hombre de la Rosa, leo albanell, EmilianoDR, Antonio Pais, zza, LuJITar, Patricia Aznar Laffont, rosi12, Emilia🦋

Offline)
Comentarios11
Muy buenas sus letras mi estimado poeta, muy grato leerle.
Reciba un saludo cordial 🌷🙋♀️💙
Muchas gracias, estimada amiga Sheilo, por tu valioso y apreciado análisis.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Siempre recibo su presencia con aprecio, agradezco su siempre compartir, y respecto a sus obras, son siempre escritos muy enigmáticos, pero comprensibles si se leen detenidamente. Existe sensibilidad que razona con la vida, letras con introspección de un sentir muy propio.
Gracias por su grata comunicación 🙏🌹
Cada verso es un pétalo perfecto en la flor de tu poema.
Evoca delicadeza, belleza natural y la armonía de las partes que forman un todo hermoso.
Tu obra es un vitral que filtra la luz de la verdad.
Implica que la poesía, a través de su forma (los colores y el diseño del vitral), permite ver la realidad o la esencia de las cosas de una manera hermosa y reveladora.
La poesía es un lenguaje sagrado, que se entrelaza con el misterio y la belleza de la vida misma.
Muchas gracias, estimado amigo Noa, por tu extraordinario análisis y bellas palabras. Así, tal como muy bien subrayas, «la poesía, a través de su forma (los colores y el diseño del vitral), permite ver la realidad o la esencia de las cosas de una manera hermosa y reveladora». En este contexto, se puede afirmar que este poema explora el conflicto existencial entre la realidad, el deseo y el desengaño amoroso. La paradoja central es que el dolor, aunque destruye, también da identidad y certeza. Por eso el poema no presenta solo un amor fracasado, sino una conciencia atrapada en la necesidad de sufrir para sentirse verdadera.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
¡Amigo mío! Es un honor para mí que mis palabras hayan resonado tan profundamente y que encuentres en mi análisis una validación de tu propia visión.
Subrayar esa conexión entre la forma poética y la revelación de la esencia de las cosas, como en un vitral, es precisamente lo que me fascina de la poesía. Y tu explicación sobre cómo este poema explora el conflicto existencial, la paradoja del dolor como constructor de identidad y la conciencia atrapada en la necesidad de sufrir, es magistral. Has desentrañado capas de significado con una lucidez admirable.
Es un poema que, sin duda, va más allá de un simple amor fracasado para adentrarse en la complejidad del ser y la búsqueda de autenticidad a través de la experiencia, incluso del dolor.
Agradezco infinitamente tu generosidad al compartir estas reflexiones tan agudas y tu aprecio.
¡Recibe tú también un cordial saludo y un fuerte abrazo, con mi más sincero y afectuoso aprecio!
Sus letras muy profundas.
Gracias por compartir.
Muchas gracias, estimada amiga Karen, por tu valioso y apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Profesor, esta es una de las tradiciones más nobles de la poesía española a saber. El conflicto entre la razón y la pasión.
Ya más tranquilo aquí en San Carlos, Uruguay intentaré analizar su soneto.
El poema abre con un oxímoron hielo vivo abraso, recurso clásico del petrarquismo y del Siglo de Oro, curioso, pero el sosiego no es paz, sino una calma que arde por dentro.
El segundo cuarteto: la guerra interior
Aquí el conflicto se vuelve plenamente psicológico. No existe un enemigo externo. La lucha ocurre entre distintas facultades del alma: apetito, fe y juicio.
Este planteamiento recuerda la tradición barroca, especialmente a Quevedo, donde el individuo es escenario de una batalla moral permanente.
Ya los dos tercetos finales son el perfecto complemento aparece la crítica a la fidelidad idealizada.sintetiza toda la tragedia interior del soneto.
No existe verdugo exterior.
El cautiverio nace del propio sujeto.
Es un cierre muy poderoso.
Un fuerte abrazo.
Saludos
Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu extraordinario y excepcional análisis del soneto, que explora los puntos esenciales del mismo de forma magistral:
«El soneto plantea, desde una sensibilidad barroca, una reflexión moral sobre la división de la voz poética entre razón y pasión. El oxímoron inicial organiza una paradoja afectiva que revela un conflicto interior bajo una apariencia serena. En el segundo cuarteto, la tensión se interioriza en la conciencia, donde apetito, fe y juicio se enfrentan sin antagonista externo. Esta visión acerca el poema a la poética quevedesca. Los tercetos cuestionan la fidelidad amorosa idealizada y muestran que el cautiverio nace de una subjetividad que absolutiza la persona amada».
En este sentido, este poema concibe el amor como una región de íntima discordia: una llama que alumbra y devasta, una promesa de sentido que acaba deshaciéndose en la severa claridad del desengaño. A través de imágenes paradójicas —el “incendio helado”, la búsqueda de un centro que conduce a la ceguera, o el amor vuelto hacia la propia herida—, el yo lírico revela una conciencia desgarrada, donde deseo, razón, fe y sufrimiento se enfrentan sin hallar reposo. Así, la pérdida de la persona amada deja entonces de ser un episodio para convertirse en morada: un hábito del alma, una prisión interior en la que el dolor, aun siendo ruina, se reviste de verdad y acaba erigiéndose en la única certidumbre posible.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
me gusto el poema, como siempre, y esa tensión entre la fe y el propio juicio, entre el amor y el dolor ...
Muchas gracias, estimado amigo Santiago, por tu valioso análisis. Has sabido acercarte al soneto con una mirada atenta, capaz de advertir no solo su artificio formal, sino también la herida íntima que lo sustenta. En efecto, el poema se sustenta en una trama de contrarios —el hielo que abrasa, la luz que se oscurece, la fe que disputa con el juicio, el amor que se transforma en una dolorosa certeza—, y en esa tensión no se revela una simple confusión del ánimo, sino una conciencia dolorosamente lúcida de la propia contradicción. El alma que habla sabe que aquello que la atrae también la encadena y que la fidelidad a una ilusión puede convertirse en una forma sutil de prisión interior. Pero precisamente ahí reside la fuerza más honda del soneto: el dolor no queda reducido a lamento, sino que se transforma en conocimiento de uno mismo. El hecho de amar el dolor no es complacerse en la herida, sino reconocer que incluso la pérdida puede abrir un espacio de verdad cuando obliga al espíritu a mirarse sin engaños. Por eso, tu lectura, tan sensible y certera, acompaña con admirable finura el movimiento esencial del poema: convertir la contradicción en conciencia, el desengaño en lucidez y la herida en una difícil, pero noble, forma de madurez interior.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
si si, ver las heridas, la contradicción de la vida e ir tomando conciencia nos lleva a la madurez interior. Camino nada fácil te dire ...
Poemon de desamor. En mi opinión habla de inseguridad, desasosiego, desazón y también un personaje misterioso y enigmatico.Muchas gracias Javier. José Ángel.
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, te agradezco con sincero afecto la finura y profundidad de tu lectura y análisis. Has logrado advertir en el soneto la inseguridad, el desasosiego y esa presencia misteriosa que, desde la sombra, sostiene el conflicto interior de la voz poética. El poema no solo expresa un dolor amoroso, sino también una conciencia dividida entre el deseo y el juicio, la fe y la incertidumbre, la luz prometida y la sombra del desengaño. Ese «incendio helado» no es una mera paradoja retórica, sino la imagen exacta de un alma que arde mientras busca sosiego y que, cuanta más procura alcanzar su centro, más descubre la fragilidad de sus certezas. En esa tensión, la figura perdida o idealizada actúa como espejo de una prisión más íntima: la del propio yo lírico, encadenado a una ilusión que sabe herida y, sin embargo, no logra abandonar. Por eso, tu interpretación acompaña con sensibilidad y acierto el sentido más profundo del poema: convertir la herida en lucidez, el desengaño en conocimiento y el dolor en una forma de madurez interior, aunque severa.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Soneto impecable, puro barroco español. Enhorabuena! 👏👏👏
Muchas gracias, estimado amigo Paris Joel, por tu valioso análisis y apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
La belleza de tus versos empapa de palabras la tinta de tu pluma estimadoValenciasno y fiel amigo Javier
Saludos desde Torrelavega de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Amigo Críspulo, quiero expresar mi más sincero y profundo agradecimiento por la lectura del poema y el comentario proporcionado. Al adentrarnos en el análisis de los versos, experimentamos un redescubrimiento del mundo que nos rodea desde una perspectiva completamente nueva. Esta vivencia se erige como un obsequio de valor incalculable.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València
Pura melancolía en su soneto de admirable inspiración, respetado poeta Javier Julián.
El incendio se apaga, pero en ese laberinto quedan brasas aún sin extinguirse…quién sabe, pero ese sería tema para otro soneto.
Un placer leerlo.
Un abrazo de viernes desde Colombia bella
Zza
Muchas gracias, estimada amiga Zza, por tu valiosa interpretación y apreciado análisis. Así es, ante la disolución del ímpetu inicial, la esencia del alma persiste en la intrincada arquitectura de un desafío gélido. Aunque el ardor se disipe, las ascuas latentes en la complejidad de este laberinto nos invitan a reflexionar sobre la persistencia de las pasiones.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
mas de perderte nace mi costumbre:
soy contra mí mi propio prisionero,
y amo el dolor que viste certidumbre.
Separe este terceto porque me han cautivado
sin desmerecer al resto de tu trabajo.
Querido Javier, se nota la lectura de los grandes, que se pegan las frases o el modo
de una pluma culta , si tienes tiempo te deje y¡un regalo de Joan Mora.
Un abrazo grande de luz y va mi aprecio también.-
https://www.youtube.com/watch?v=H6nGgxI5gWs
Muchas gracias, estimada amiga Mirta, por tu valiosa apreciación y análisis. ¡Precioso poema, “Romance”, de Rafael de León, ¡recitado por Joan Mora! Muchas gracias por compartir.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo de luz con mi más afectuoso aprecio
Cuando quiero leer una enorme poesía, yo, Javier, busco tu página.
Y nunca me equivoco.
Siempre magistral!
Muchas gracias, estimada amiga Patricia, por tu apreciado comentario y análisis.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
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