En cada oportunidad que se presente estaré con ustedes
Mientras haya vida habrá poesía
Lo encontré entre mis andanzas cierta tarde
De esas que ahondan desencantos
Retirándose como avergonzada
De presenciar tanta desventura
Estaba como yo triste y herido
Eso podía notarse a simple vista
Tal descuido en su apariencia
Tanta debilidad en su persona
Pero más alrededor la indiferencia
De quien tiene el tiempo ya medido
Y de tan intensa la derrota parecía
Como si además de la herida
Estuviera ya muerto en vida
O pendiera de un hilo esa vida
Y es en esos momentos cuando ocurre
el gesto que redime nuestra conciencia
cuando a pesar de la pena propia
compartimos algo de ternura
recordando a la humanidad hermana
evitamos agregar un dígito a la cifra
No tenía para ofrecerle
Más que un techo y un mañana:
Dios dirá
Pero tenerlo junto a mi me dio un sentido
Una propósito
Una misión y un futuro
Sentir su cuerpo tibio y frágil junto al mío
Su mirada azorada ante la incertidumbre
Mirada acostumbrada a desconfiar
Mutismo convertido en su escudo
No sabia su nombre
Lo olvidó o no quería recordarlo
Fue así como pasé a ser su familia
Una familia de dos y que después:
Dios dirá
Si con suerte se expande más
Porque familia no sólo es la sangre
También lo es historia compartida
Es la comprensión y la constancia
Es saber que en la desgracia
Hay unos brazos siempre listos
Oídos abiertos y cautelosos labios
Un corazón para acompasar el nuestro
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Autor:
Lourdes Aguilar (
Offline) - Publicado: 21 de julio de 2026 a las 12:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Javier Julián Enríquez, Rafael Escobar, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z.

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