La primera lágrima del horizonte

Rosa Maria Reeder

Antes de que existieran los caminos,

el horizonte era una línea dormida
sobre la frente del mundo.

No sabía que era lejano.

No sabía que alguien,
algún día,
intentaría alcanzarlo.

Vivía tranquilo
entre el cielo y la tierra,

como una herida invisible
que todavía no conocía el dolor.

Pero una mañana,

cuando la primera luz
tocó sus manos de niebla,

el horizonte descubrió
que estaba separado de todo.

Y lloró.

Fue una lágrima pequeña.

Tan pequeña
que la tierra tuvo que inclinarse
para escucharla caer.

No cayó hacia abajo.

Cayó hacia adentro.

Y donde tocó el silencio
nació el primer océano.

Desde entonces,
los mares conservan esa lágrima
en movimiento.

Por eso ninguna ola
permanece quieta:

todas buscan regresar
al lugar donde nació la nostalgia.

Los antiguos árboles decían
que esa lágrima contenía
el recuerdo de todas las despedidas.

Los pájaros afirmaban
que allí dormían
los vuelos que nunca fueron realizados.

Y las piedras,
que han aprendido a esperar siglos enteros,
susurraban:

«Toda distancia
es una forma secreta
del amor buscando encuentro.»

Una tarde llegué
hasta el borde del mundo.

Pensé que encontraría
el final de la tierra.

Pero encontré
una puerta abierta.

Detrás no había nada.

Solo otro horizonte
esperándome.

Entonces comprendí:

el horizonte no existe
para ser alcanzado.

Existe

para recordarnos

que siempre hay algo más allá

de aquello

que nuestros ojos

todavía pueden ver.

Rosa María Reeder

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Comentarios +

Comentarios3

  • ANESTESIADO

    me gustó mucho tu poema, muy filosófico, el horizonte no sabia que era lejano.. detalla muy bien la inocencia, y después todo lo que dices muestras esa pérdida de la inocencia, felicitaciones y éxitos!!

    • Rosa Maria Reeder

      Gracias captaste muy bien la idea

      Saludos a distancia


      • ANESTESIADO

        Cuando lo leí, sentí que estabas hablando del ser humano...
        Me gustó todos los ejemplos que colocas, dejando como que la distancia nace del deseo... todo se vuelve "lejano" desde el momento que decidimos ir alcanzarlo... cuánto más vamos tratar de alcanzar, más se alejan las cosas y nunca llegamos, y cuando creemos que llegamos, abrimos otra puerta, otro horizonte.... sentí una mezcla de sentimientos muy naturales de nosotros seres humanos...
        Al mismo tiempo no sé si fue lo que quisiste decir, pero cuando el horizonte lloró, sentí no sólo una pérdida de inocencia, sentí algo como que somos nosotros que creamos las cosas, la distancia soló existe porque queremos algo, nosotros creamos nuestras propias distancias, de algo o alguien, no puedo extrañar a alguien si yo no amo, no puedo sangrar si no estoy herido... no sé explicar, me gustó, te felicito...

        • Rosa Maria Reeder

          Agradezco mucho cuando dedicas un tiempo para reflexionar sobre el poema has tocado puntos esenciales del poema y me gustaría compartir contigo la esencia del poema a continuación:

          Este poema habla de una realidad profundamente humana: el nacimiento del anhelo.

          No es un poema sobre un paisaje, sino sobre el momento en que el universo descubre que existe una distancia entre lo que es y lo que desea alcanzar.

          El horizonte

          El horizonte simboliza aquello que siempre vemos, pero nunca podemos tocar.

          Representa:

          * el ideal;
          * la verdad que buscamos;
          * la belleza absoluta;
          * el sentido de la vida;
          * el misterio de Dios (sin nombrarlo directamente);
          * todo aquello que siempre está “más allá”.

          Por eso el horizonte nunca puede alcanzarse. Cuando creemos haber llegado, aparece otro.

          «El horizonte descubrió que estaba separado de todo»

          Este es el corazón del poema.

          Mientras el horizonte no conocía la separación, era feliz.

          Pero cuando descubre la distancia nace la nostalgia.

          Esa nostalgia es la primera lágrima.

          En el fondo, el poema dice que todo deseo nace cuando descubrimos que nos falta algo.

          La lágrima que cae hacia adentro

          Aquí está una de las imágenes más importantes.

          Normalmente una lágrima cae hacia abajo.

          En el poema cae hacia adentro.

          Eso significa que el verdadero dolor no transforma primero el mundo exterior.

          Transforma el interior.

          Las grandes lágrimas siempre cambian primero el corazón.

          El nacimiento del océano

          El océano representa la inmensidad del deseo humano.

          Por eso escribimos:

          “Y donde tocó el silencio
          nació el primer océano.”

          Es decir,

          todo mar nace de una nostalgia.

          Las olas nunca descansan porque siguen buscando su origen.

          «Toda distancia es una forma secreta del amor buscando encuentro.»

          Creo que esta es la frase central del poema.

          Puede entenderse de muchas maneras.

          Entre dos personas.

          Entre el hombre y Dios.

          Entre la infancia y la vejez.

          Entre el sueño y la realidad.

          Entre quienes fuimos y quienes estamos llamados a ser.

          La distancia no aparece como castigo.

          Aparece como movimiento del amor.

          La puerta al final

          Cuando el poeta llega al horizonte descubre que no existe un final.

          Encuentra otra puerta.

          Es decir,

          cada respuesta abre una pregunta nueva.

          Cada verdad conduce a otra verdad.

          Cada descubrimiento revela otro misterio.

          La búsqueda nunca termina.

          Los últimos versos

          “El horizonte no existe para ser alcanzado.
          Existe
          para recordarnos
          que siempre hay algo más allá…”

          Este final resume todo el poema.

          No debemos vivir obsesionados con llegar.

          Lo importante es conservar la capacidad de caminar.

          Mientras exista un horizonte,

          existirá esperanza.

          Gracias por la atención a mi poema

          Saludos a distancia

          • ANESTESIADO

            excelente!!

          • Brom Beto

            ***Tan pequeña
            que la tierra tuvo que inclinarse
            para escucharla caer.***

            Un gustazo leerte, poetisa.
            Shalom, colega de la pluma

          • Éusoj Nidlaj

            La mía, que me regaló hace mucho se va desgastando... Se vuelve una sonrisa. Saludos cordiales, mi estimada poeta. Gusto en leerla.



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