LA CUERDA VENCIDA

David Marín Castaño

 

El viento trae tu nombre
como una piedra gastada.
Lo escucho en la noche,
en cada puerta que se abre
sin que tu silueta cruce su umbral.


Hubo un tiempo
en que todo era una misma cuerda:
tu mano, la mía,
el miedo y la esperanza
tirando hacia el mismo centro.


Luego vino el chasquido:
palabras torcidas,
silencios incómodos,
lluvia ácida sobre la vida,
la tierra quebrada por dentro,
la niebla perenne sin abrigo.


Ahora camino solo
sobre el puente que construimos
y oigo bajo mis pasos
cómo cruje la vieja unión,
ese pacto sin testigos
que ataba tu orilla a la mía.


Si alguna vez regresas,
la cuerda seguirá ahí,
guiando este puente
como un pasamanos vencido:
ya no nos sostiene,
pero aún guarda la huella
del camino que quiso
juntar tu orilla
con la mía.

 

Comentarios +

Comentarios1

  • Una voz

    La resistencia del corazón y la mente seguir, la memoria pesa mucho en eso, pero es una memoria no solo mental, sino espiritual.

    Dios le bendiga.



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