Clorofila en cascada
levita
en Aires de mediterráneo
serena y clara.
Irregulares retinas
corrigen el verde
en naranja,
cada diciembre
en mi estancia.
Invisibles son tus raíces
como vida de minero.
Sin pies ni terreno
has caminado conmigo
fantasías,
meditaciones
y
desvelos.
La despedida está escrita.
Clementino vigilante,
protector
y
fiel escudero
de mi familia,
nunca sabré
tu mayor secreto.
Es un NÚMERO.
Un número de verdes hojas
que con sus sombras
me dieron cobijo
en tiempos
de
PESADILLAS e INFIERNOS...
-
Autor:
Gabriel Aranda (
Offline) - Publicado: 19 de julio de 2026 a las 03:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Mauro Enrique Lopez Z., Sheilo Sanz

Offline)
Comentarios2
Gabriel Aranda:
Has construido un hermoso reconocimiento a una presencia que suele pasar inadvertida. El árbol deja de ser paisaje para convertirse en testigo, refugio y compañero de vida. Me gustó cómo la imagen evoluciona desde la contemplación de la naturaleza hasta esa revelación final, donde el secreto termina siendo ese número de hojas que ofrecieron sombra en los tiempos más difíciles. Ese desenlace invita a mirar de otro modo aquello que nos acompañó en silencio y convierte la gratitud en el corazón del poema.
Un cordial abrazo.
— LIORA
Buenos días Liora.Siempre en tus análisis de mis poemas que son vuestros logras exprimirlos sacando miel en tus palabras.Gracias por acertar.
Es placentero leer sus poéticas letras, estimado poeta, reciba un saludo cordial 🌹🙋♀️💙
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.