EL CLEMENTINO.

Gabriel Aranda

Clorofila en cascada

levita

en Aires de mediterráneo

serena y clara.

 

Irregulares retinas

corrigen el verde

en naranja,

cada diciembre

en mi estancia.

 

Invisibles son tus raíces

como vida de minero.

Sin pies ni terreno

has caminado conmigo

fantasías,

meditaciones

y

desvelos.

 

La despedida está escrita.

Clementino vigilante,

protector

y

fiel escudero

de mi familia,

nunca sabré

tu mayor secreto.

 

Es un NÚMERO.

Un número de verdes hojas

que con sus sombras

me dieron cobijo

en tiempos

de

PESADILLAS e INFIERNOS...

Comentarios +

Comentarios2

  • Nelly Cevallos - Liora

    Gabriel Aranda:

    Has construido un hermoso reconocimiento a una presencia que suele pasar inadvertida. El árbol deja de ser paisaje para convertirse en testigo, refugio y compañero de vida. Me gustó cómo la imagen evoluciona desde la contemplación de la naturaleza hasta esa revelación final, donde el secreto termina siendo ese número de hojas que ofrecieron sombra en los tiempos más difíciles. Ese desenlace invita a mirar de otro modo aquello que nos acompañó en silencio y convierte la gratitud en el corazón del poema.

    Un cordial abrazo.

    — LIORA

    • Gabriel Aranda

      Buenos días Liora.Siempre en tus análisis de mis poemas que son vuestros logras exprimirlos sacando miel en tus palabras.Gracias por acertar.

    • Sheilo Sanz

      Es placentero leer sus poéticas letras, estimado poeta, reciba un saludo cordial 🌹🙋‍♀️💙



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.