Clorofila en cascada
levita
en Aires de mediterráneo
serena y clara.
Irregulares retinas
corrigen el verde
en naranja,
cada diciembre
en mi estancia.
Invisibles son tus raíces
como vida de minero.
Sin pies ni terreno
has caminado conmigo
fantasías,
meditaciones
y
desvelos.
La despedida está escrita.
Clementino vigilante,
protector
y
fiel escudero
de mi familia,
nunca sabré
tu mayor secreto.
Es un NÚMERO.
Un número de verdes hojas
que con sus sombras
me dieron cobijo
en tiempos
de
PESADILLAS e INFIERNOS...