Cuando canta la cascada,
con gran efluvio y torrente,
con su chorro sorprendente,
cuantos coros... y miradas
Las Náyades al bañarse,
sin desperdiciar el agua,
se levantan las enaguas
y las piernas enjuagarse
De las ninfas, la cascada
suave brisa que se eleva
al caer emocionada
Vigilan que siempre llueva,
que no sea agua salada;
agua dulce las renueva.
La falta de agua las hiere,
ninfa sin agua se muere
©
Salvador Santoyo Sánchez
17/07/2026
-
Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 18 de julio de 2026 a las 12:55
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 42
- Usuarios favoritos de este poema: Noah Subin, Salva45, LOURDES TARRATS, Mª Pilar Luna Calvo, Henry Alejandro Morales, Lualpri, JuanDumBaS, Javier Julián Enríquez, Mauro Enrique Lopez Z., Alexandra I, EmilianoDR, Hernán J. Moreyra, Sheilo Sanz, Éusoj Nidlaj, Rafael Escobar, Nelly Cevallos - Liora, David Arthur, racsonando, El desalmado, Violeta, YA SABES QUIEN

Offline)
Comentarios12
¡Salvador Santoyo Sánchez, qué poema tan evocador y lleno de vida has creado! Me ha encantado la personificación de la cascada y las Náyades. La imagen de los coros y miradas al caer el agua es poderosísima.
¡Gracias por compartir esta obra tan lírica y profunda! Un abrazo.
Que bueno que sea de tu agrado.
Recibe saludos poeta amigo Noa
Recibo tus saludos con mucho cariño y te devuelvo un fuerte abrazo, poeta amigo. ¡Hasta la próxima!
Hasta la próxima.
Escucharte recitar es ver como el pensamiento se convierte en mùsica, tu mente es un universo fascinante, tus letras son solo la hermosa frontera entre la belleza y lo maravilloso del poeta.
Desde la gratitud y el verso!
Henry Alejandro Morales
Aprecio tu amable comentario estimado poeta amigo Henry Alejandro Morales.
Saludos sinceros
Pura belleza en tus versos, gracias por tu poesía.
Que tengas una feliz tarde, Alex.
Muchas gracias por tan gentil comentario,
Recibe saludos cordiales, poeta amiga
Alejandra
Se mueren las ninfas junto a la naturaleza Dr.
Los poetas lo recalcan en todos los idiomas.
Me ha gustado su doble entrega de este sábado.
Un saludo cordial amigo Salvador
Muchas gracias por ese amable comentario.
Le envío saludos sinceros, poeta amigo
EmilioDR.
Me hizo recordar mis amadas cascadas en mi tierra de los Andes Venezolanos, amo ese sonido que hacen las ondas del agua, al treparse entre las piedras. o simplemente al caer por la pendiente, como burbujas flotantes. amo verlas colgarse de ese acantilado tan alto, para ser poseídas por un profundo pozo.
Me encanto su bello escrito mi estimado poeta. Que tenga una bonita noche 🌹🙋♀️🙏
Me hizo recordar mis amadas cascadas en mi tierra de los Andes Venezolanos, amo ese sonido que hacen las ondas del agua, al treparse entre las piedras. o simplemente al caer por la pendiente, como burbujas flotantes. amo verlas colgarse de ese acantilado tan alto, para ser poseídas por un profundo pozo.
Me encanto su bello escrito mi estimado poeta. Que tenga una bonita noche 🌹🙋♀️🙏
Si, es que, escuchar el sonido del agua al irse uno acercando, es una experiencia sensorial, que es fascinante para quien le presta atención.
Gracias por leer y comentar en este humilde espacio. Recibe mis saludos sinceros, estimada poeta Sheilo Sanz
Naturaleza con ritmo mítico. Saludos cordiales y un abrazo, mi querido amigo poeta.
Gracias estimado poeta amigo Marco Montana.
Saludos cordiales
Maravilloso homenaje a la madre Natura inspirada en esos paisajes que pinta la ella misma en esos maravillosas obras que son las cascadas; que son fuente de vida y eternidad. Mis felicitaciones llegan a ti con mi.fraterno abrazo y mi leal aprecio a tu generosa amistad.
Agradecido con tu presencia y comentario.
Estimado poeta amigo Rafael Escobar.
Saludos, buenas noches
Salvador.
Me gustó cómo conviertes la cascada en un espacio habitado por las náyades y las ninfas, manteniendo un aire de mitología que acompaña todo el poema. El cierre recuerda, con sencillez, el valor esencial del agua para la vida.
Un abrazo.
— LIORA
Gracias por comentar, estimada Poeta amiga LIORA
Que hermoso poema, Salvador a escuchar cuando la cascada canta y las ninfas se bañan.
Un abrazo amigo poeta
David
Gracias amigo, recibe mis saludos, poeta amigo David Arthur
Hay mi Salvador es que me quedo viviendo en tus versos...BAILAMOS?...
Bailamos pues!
y después un JOROPO !
Un saludos con afecto fraterno.
Mi Violeta
Seguro que si mi Salvador.Un saludos con afecto fraterno.
Querido Salvador.
Tu poema convoca un universo acuático de resonancia clásica, donde la cascada deja de ser un accidente natural para convertirse en un organismo sonoro, un coro que respira, canta y se desborda. Me impresiona cómo no te limitas a describir el agua: la piensas, la escuchas, la transfiguras en un escenario donde la mitología no es adorno, sino principio estructural.
La irrupción de las Náyades y las ninfas introduce una sensualidad ritual, una delicadeza que no busca el cuerpo, sino el gesto sagrado. Ese levantar las enaguas, ese enjuagar las piernas, no es un acto erótico: es una liturgia de purificación, un modo de recordarnos que la belleza antigua siempre estuvo ligada a la reverencia por los elementos. En tus versos, el agua es templo, y las ninfas, sus sacerdotisas.
Me internaliza la tensión que construyes entre la gracia del cuadro y la gravedad final. Cuando afirmas que “ninfa sin agua se muere”, el poema adquiere una dimensión metafísica: nos hablas de la fragilidad de lo sagrado, de la dependencia vital entre la criatura mítica y el ciclo natural. Es una advertencia envuelta en lirismo: la hermosura del mundo no es eterna, necesita ser cuidada.
Tu texto se sostiene en una estética de lo fluido, donde cada imagen brota de la anterior con la naturalidad del agua que cae, se eleva, se dispersa. Hay en tu poema una continuidad orgánica, una respiración antigua que lo vuelve casi ceremonial. Leerlo es asistir a un rito que, aunque mítico, sigue palpitando en la memoria del paisaje.
En suma, has creado un poema que no solo narra: gotea, vibra, se eleva, y en ese ascenso deja una impresión de luminosidad arcaica, como si hubieras abierto una puerta hacia el tiempo en que la naturaleza y la divinidad eran una sola sustancia.
Gracias por transportarme a esa era donde la naturaleza era aún divinidad, donde cada corriente llevaba un espíritu y cada brisa era un mensaje. Tu poema no solo evoca ese tiempo: lo restituye, lo hace vibrar nuevamente en la sensibilidad del lector.
Desde mi isla, un abrazo revestido de liturgia de purificación, nacido de esa misma hondura que tus versos despiertan, porque:
POETAS SOMOS…
Me complace verdaderamente tu gentil y lúcido comentario, estimada y admirada poeta y además escritora
LOURDES TARRATS.
LAS LETRAS SON PENSAMIENTO...
POETAS SOMOS...
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