Buenos Aires,
ciudad donde el tiempo aprende
a caminar despacio
sobre adoquines gastados por la memoria.
Eres un océano
que decidió vestirse de avenidas,
un viento de bandoneones
que no cesa de nombrar la esperanza.
En tus barrios
cada esquina guarda un relato,
cada café conserva
la conversación de generaciones enteras,
y cada árbol parece conocer
los secretos de quienes soñaron antes.
La Boca levanta sus colores
como si el arcoíris
hubiera encontrado un puerto definitivo;
San Telmo conversa con la nostalgia,
Recoleta pule el mármol del recuerdo,
Palermo deja que la primavera
ensaye su mejor idioma.
En Caminito,
los balcones sonríen al viajero,
las paredes desafían la monotonía
y el tango,
con zapatos de cuero gastado,
continúa abrazando al mundo
como si jamás hubiera terminado la primera danza.
Ciudad inmensa,
hecha de inmigraciones,
de libros abiertos,
de teatros encendidos,
de plazas donde las palomas
escriben fugaces alfabetos en el aire.
Buenos Aires,
no eres solamente una capital:
eres una constelación tendida sobre la tierra,
una respiración interminable,
un corazón que aprendió
a latir con millones de voces
sin perder nunca
la música de su propia alma.
Comentarios5
Sencillamente hermoso, recorrido marcando el tiempo, melodias, pasión, de una cuidad maravillosa que muestra su alma en lo cálido de un tango, bellísimo, gracias por compartir.
Feliz dia, Alex.
¡Justo Aldú, qué poema tan ameno le has dedicado a Buenos Aires!
Me has transportado a sus calles, a sus aromas, a su música.
Has capturado la esencia de la ciudad de una manera sublime.
La idea de Buenos Aires como una constelación tendida sobre la tierra, una respiración interminable,
un corazón latiendo con millones de voces sin perder la música de su alma, es la metáfora perfecta.
¡Muchísimas gracias por compartir esta joya poética!
Un abrazo cordial para ti, mi estimado amigo de las palabras.
Es precioso cómo describes Buenos Aires, su vida, sus barrios.
Me parece una ciudad entrañable porque me recuerda a tantas personas que se refugiaron en esta ciudad después de la Guerra Civil en España.
Amigos míos nacieron ahí porque sus padres fueron acogidos en Argentina.
Más tarde, volvieron a España.
La música fue una constante en mi casa. A mi madre le gustaban los tangos y cantaba muy a menudo.
Tenía unos cancioneros que aprendí y cantaba con ella.
Son recuerdos nostálgicos que has hecho venir a mí.
Muchas gracias por hacernos vivir ,otra vez, esos recuerdos.
Un abrazo fraterno, Justo.
Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello poema. Buenos Aires, como crisol de experiencias y memoria, no solo se presenta como una urbe, sino como un ente vivo, un océano de asfalto que respira al compás de bandoneones. Su tejido urbano, intrincadamente adornado con relatos en cada rincón y conversaciones ancestrales en sus cafés, revela una profunda conexión con el pasado. Sus barrios, cada uno con su propia identidad, desde el vibrante «La Boca» hasta la serena «Recoleta», conversan con el tiempo y la memoria. La esencia de la ciudad, forjada por la inmigración y el arte, se manifiesta en su vitalidad incesante: un corazón que late al unísono con millones de voces sin claudicar jamás a la melodía intrínseca de su ser.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Querido amigo Justo...
🇦🇷GRACIAS 🇵🇦
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