En un cielo tan solo

Andrik Sanchez

Dios, rodeado de ángeles, servido por querubines y serafines, ¡alabado por las masas! 

El Dios todo poderoso 

Ese dios se sentía tan solo.

La eternidad es cruel, no tener un símil con el cual platicar debe ser difícil.

Diario, Dios escuchaba las plegarias que le llegaban: 

-¡Oh Dios, padre nuestro!

-¡Patrañas!, -Refunfuñó

Lo entendía, plegarias egoístas que se hartó de oír, plegarias con miedo, plegarias tan falsas, plegarias sin fé.

Dios estaba tan solo, la infinita divinidad, la paz y armonía deben ser agobiantes. 

Tal vez el señor envidiaba la mortalidad, o al menos la vida. Si vivir está ligado con morir, y el señor no puede morir, ¿está realmente vivo?

Quizá envidia la efimeridad, nuestra capacidad de sentir que estamos vivos.

Dios está tan solo, y nadie le podrá hacer compañía.

Mis plegarias no serán más escuchadas, Dios se fue. Se fue a buscar a quien rezar.



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