Nican mopohua. Rosas. (Para un amigo)

Jhetse

°°°°

 

Tepeyac de peregrinos
y mezquites penitentes,
diste flores a creyentes
en tapices ambarinos.
Al final de tus caminos
y de las sendas rocosas,
donabas brisas nublosas
dando sentido a lo triste,
¿cómo fue que tú pudiste
donar un jardín de rosas?.

Ah, ya sé, una mirada
de una madre muy querida
por ser una tierra herida
y también, tierra encantada.
Tal visión ilimitada
puso una celeste esencia
donde el tiempo hace presencia,
se disipa, se serena,
y da esa tranquila escena
que ilumina una creencia.

 

Un favor madre querida,
para un amigo lejano
que de esencias habla llano
siempre con causa florida.
Si a una tilma diste vida
con vivezas bondadosas,
pon tus ramas piadosas 
en sencillo sentimiento.
Dale mi agradecimiento
con un ramito de rosas.

 

°°°°

 

Jhetse

 

 

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.