°°°°
Tepeyac de peregrinos
y mezquites penitentes,
diste flores a creyentes
en tapices ambarinos.
Al final de tus caminos
y de las sendas rocosas,
donabas brisas nublosas
dando sentido a lo triste,
¿cómo fue que tú pudiste
donar un jardín de rosas?.
Ah, ya sé, una mirada
de una madre muy querida
por ser una tierra herida
y también, tierra encantada.
Tal visión ilimitada
puso una celeste esencia
donde el tiempo hace presencia,
se disipa, se serena,
y da esa tranquila escena
que ilumina una creencia.
Un favor madre querida,
para un amigo lejano
que de esencias habla llano
siempre con causa florida.
Si a una tilma diste vida
con vivezas bondadosas,
pon tus ramas piadosas
en sencillo sentimiento.
Dale mi agradecimiento
con un ramito de rosas.
°°°°
Jhetse
-
Autor:
Jhetse (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de julio de 2026 a las 10:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Daniel Omar Cignacco, alicia perez hernandez, Tommy Duque, ANGHELUZ., Antonio Pais

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.