Acto teatral

David Eduardo

En una clase de dramaturgia Sarah y Ramiro practicaban una escena en específico. A lado su profesor junto a la clase observan:

 

Sarah: ¿Por qué llegas así de repente?

 ¿Por qué vienes a mí

 luego de provocar tantos incendios

 dentro del bosque?

Ramiro: Si he regresado no fue por voluntad

   propia, no olvides que también

   me dejaste herido; me ataste a tu amor

   me hiciste sentir querido, importante,

   y aun así he regresado como lo hace

   la mañana cuando viene de visita al cielo.

Sarah: No me mires así…

Ramiro: ¿Cómo?

Sarah: Como si yo fuera lo más hermoso que has visto.

Ramiro: Tampoco seas narcisista.

 

(Sarah en un arrebato de ira le da una fuerte bofetada a Ramiro).

 

Sarah: No te atrevas a insultarme que el único

 pecado que he cometido es el de amarte.

 Eso no te da derecho a que vengas

 y desahogues tus frustraciones conmigo.

 

(Ramiro se abalanza y besa a Sarah con mucha pasión).

(Sarah le propina dos bofetadas más).

 

Ramiro: ¿Por qué me haces esto?

 

(Sarah lo mira con los ojos llorosos)

 

Ramiro: ¿Por qué me haces sentir como

   un dios, sin embargo, me despojas de

   toda divinidad cuando me acaricias,

   cuando tus labios me besan y me 

   convierto en lastre cuando tu aliento

   me recorre los pulmones.

 

   Te marchas dejándome aturdido

   huyes robándote mis huesos y mi carne;

   llegas como la primavera, calientas mis ojos

   después te enfrías como el invierno,

   después te vas, me regalas dudas y miedos.

   ¿Y aun así te atreves a cuestionar mis actos?

Sarah: ¡que insolencia de tu parte!

Ramiro: ¡Mía! Si la que tiene pretensiones absurdas

   eres tú, no yo.

   ¿Qué quieres de mí?

Sarah: Quiero que tu boca sacie mi sed.

Ramiro: ¿Cómo? Si tú ya has dejado mis labios secos.

Sarah: Quiero ser de tu cuerpo.

Ramiro: Tú me lo has arrebatado cuando

   por primera vez me desnude ante ti.

   Mi cuerpo está hecho cenizas.

 

(Sarah se acerca lentamente a Ramiro, lo besa tiernamente mientras Ramiro la toma de la cintura y ambos se hunden en la profundidad del beso).

 

Ramiro: Vete como lo hace la noche.

Sarah: No vuelvas como lo hace el pasado.

Ambos: si nos queremos, también nos odiamos sin principio y sin final.

 

La clase termina, los compañeros asombrados con la actuación. El profesor Cristopher conmovido aplaude. Sarah y Ramiro se separan, Sarah se limpia los ojos, Ramiro también se limpia las lágrimas y guarda la compostura, regresa a su semblante serio.

 

Profesor:  ¡Muy buena actuación chicos, muy buena!

 

Sarah y Ramiro bajando del teatro miran al profesor y ambos dicen.

 

Ambos: ¿Cuál actuación?

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.