En una clase de dramaturgia Sarah y Ramiro practicaban una escena en específico. A lado su profesor junto a la clase observan:
Sarah: ¿Por qué llegas así de repente?
¿Por qué vienes a mí
luego de provocar tantos incendios
dentro del bosque?
Ramiro: Si he regresado no fue por voluntad
propia, no olvides que también
me dejaste herido; me ataste a tu amor
me hiciste sentir querido, importante,
y aun así he regresado como lo hace
la mañana cuando viene de visita al cielo.
Sarah: No me mires así…
Ramiro: ¿Cómo?
Sarah: Como si yo fuera lo más hermoso que has visto.
Ramiro: Tampoco seas narcisista.
(Sarah en un arrebato de ira le da una fuerte bofetada a Ramiro).
Sarah: No te atrevas a insultarme que el único
pecado que he cometido es el de amarte.
Eso no te da derecho a que vengas
y desahogues tus frustraciones conmigo.
(Ramiro se abalanza y besa a Sarah con mucha pasión).
(Sarah le propina dos bofetadas más).
Ramiro: ¿Por qué me haces esto?
(Sarah lo mira con los ojos llorosos)
Ramiro: ¿Por qué me haces sentir como
un dios, sin embargo, me despojas de
toda divinidad cuando me acaricias,
cuando tus labios me besan y me
convierto en lastre cuando tu aliento
me recorre los pulmones.
Te marchas dejándome aturdido
huyes robándote mis huesos y mi carne;
llegas como la primavera, calientas mis ojos
después te enfrías como el invierno,
después te vas, me regalas dudas y miedos.
¿Y aun así te atreves a cuestionar mis actos?
Sarah: ¡que insolencia de tu parte!
Ramiro: ¡Mía! Si la que tiene pretensiones absurdas
eres tú, no yo.
¿Qué quieres de mí?
Sarah: Quiero que tu boca sacie mi sed.
Ramiro: ¿Cómo? Si tú ya has dejado mis labios secos.
Sarah: Quiero ser de tu cuerpo.
Ramiro: Tú me lo has arrebatado cuando
por primera vez me desnude ante ti.
Mi cuerpo está hecho cenizas.
(Sarah se acerca lentamente a Ramiro, lo besa tiernamente mientras Ramiro la toma de la cintura y ambos se hunden en la profundidad del beso).
Ramiro: Vete como lo hace la noche.
Sarah: No vuelvas como lo hace el pasado.
Ambos: si nos queremos, también nos odiamos sin principio y sin final.
La clase termina, los compañeros asombrados con la actuación. El profesor Cristopher conmovido aplaude. Sarah y Ramiro se separan, Sarah se limpia los ojos, Ramiro también se limpia las lágrimas y guarda la compostura, regresa a su semblante serio.
Profesor: ¡Muy buena actuación chicos, muy buena!
Sarah y Ramiro bajando del teatro miran al profesor y ambos dicen.
Ambos: ¿Cuál actuación?