Dolor

noelix

Cada apuñalada abre la herida que intenta cerrarse.

El recuerdo de una mierda permanente,

como un tatuaje mal hecho.

El nuevo golpe no mata más que el antiguo:

se une a lo conocido,

haciéndolo más profundo.

Matando poco a poco la existencia,

llevando a la persona a la quiebra.

Aquellos ignorantes abren la herida.

Nadie sabe lo que no es conocido,

hasta que pregunta.

Y ahí es donde lo invisible se hace real

y la ignorancia muere.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.