De los demonios y las sombras que uno mismo crea se extrae un fruto que ningún ángel puede ofrecer.
Cuando esos demonios y esas sombras han revelado todo lo que tenían que enseñar, se los destierra para vivir en paz.
Entonces nace el ángel de la propia creación: aquel que conoce su oscuridad, ha aprendido de ella y ha elegido dejarla atrás.
Y así, nadie conoce de igual manera al ángel de su propia creación, si antes no ha conocido bien a sus demonios.
Porque solo quien ha atravesado su propia oscuridad puede alcanzar su más plena expresión de paz interior.
Por eso, quien conoce su propia tumba en vida, habiendo sido o no su arquitecto,
y es capaz de salir de ella encuentra, más allá de la oscuridad...
su lugar en este mundo.
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Autor:
Jesús (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de julio de 2026 a las 10:06
- Comentario del autor sobre el poema: Para su análisis y reflexión...
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, El desalmado, Jose de amercal, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Por eso, quien conoce su propia tumba en vida, habiendo sido o no su arquitecto,
y es capaz de salir de ella encuentra, más allá de la oscuridad...
su lugar en este mundo.
Excelente poema, saludos poeta amigo Jesús
Gracias por ello amigo,. cuídate.
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