Jesús Ángel.

Mas allá de la oscuridad.

 

 

De los demonios y las sombras que uno mismo crea se extrae un fruto que ningún ángel puede ofrecer.

 

Cuando esos demonios y esas sombras han revelado todo lo que tenían que enseñar, se los destierra para vivir en paz.

 

Entonces nace el ángel de la propia creación: aquel que conoce su oscuridad, ha aprendido de ella y ha elegido dejarla atrás.

 

Y así, nadie conoce de igual manera al ángel de su propia creación, si antes no ha conocido bien a sus demonios.

 

Porque solo quien ha atravesado su propia oscuridad puede alcanzar su más plena expresión de paz interior.

 

Por eso, quien conoce su propia tumba en vida, habiendo sido o no su arquitecto,

 

y es capaz de salir de ella encuentra, más allá de la oscuridad...

 

su lugar en este mundo.