Eres mi amor y tormento

Raul Gonzaga

Cuán te quiero, vida mía,
cuán te quiero, dulce amor,
te ofrendo mi corazón
y te doy toda mi vida;

eres luz, gran alegría,
toda pureza y candor,
belleza e inmensa pasión:
Santa Tierra Prometida;

has transformado mi aliento
en un perenne suspiro
e infinita penitencia;

agua de vida al sediento,
ese secreto respiro
una tormentosa ausencia...

Ver métrica de este poema
Comentarios +

Comentarios1

  • Raul Gonzaga

    Transformaste mi aliento en perenne suspiro e infinita penitencia; agua de vida al sediento, secreto respiro: tormentosa ausencia...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.