Muchas flores se mecían evitando el roce de sus garras. Solo cuando el cansancio del aleteo lo venció decidió posarse sobre los pétalos de una flor blanca; transparente, diría. Temía desgarrarla con sus torpes garras, pero al sentir la tibieza de su estilo y de su filamento, dejó de batir las alas y retrajo las garras. El cálido néctar de aquella flor fue tan embriagante que se abandonó a él, cayendo rendido entre sus pétalos.
Entonces me preguntó por qué algún día tendría que partir.
Y yo aún no encontraba la respuesta...
Hoy me pregunta por la separación, sabiendo que todavía no se ha ido.
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Autor:
Cococherry (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de julio de 2026 a las 03:09
- Comentario del autor sobre el poema: Este fue el primer escrito que hice, fue a petición de alguien y tenía la idea pero no las palabras exactas puede sonar un poco incongruente pero es el primer empujón. Espero y lo disfruten
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5

Offline)
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