_La violeta y el roble_
Un roble, soberbio por su altura, contemplaba desde lo alto el bosque entero. Cada mañana se jactaba de tocar las nubes, mientras el viento repetía sus palabras entre las ramas.
A sus pies vivía una pequeña violeta. Nadie levantaba la vista para verla, pero cada amanecer perfumaba el sendero por donde caminaban los niños, los ancianos y los vecinos.
Llegó un invierno de tormentas. El rayo partió el tronco del gigante, y el roble cayó con estrépito. Cuando volvió la primavera, donde antes hubo sombra y orgullo, solo quedaba un tronco vencido.
La violeta, en cambio, volvió a florecer silenciosamente.
Entonces comprendieron los caminantes que la verdadera grandeza no consiste en ser visto por todos, sino en hacer el bien aun cuando nadie mire.
Emiliodr/Julio 12/26
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Autor:
EmilioDR (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de julio de 2026 a las 10:13
- Comentario del autor sobre el poema: A la amiga Violeta por su trabajo y ser una escritora muy estimada, que perfuma con cada poema con su forma y belleza. Este mensaje de hoy sigue apuntando al valor de las cosas pequeñas. En la naturaleza hay una competencia por ser notado, por sobresalir, por la fuerza. Una violeta que ha renacido y vencido la tormenta ante uno que se pensaba poderoso, vencido. Feliz semana.
- Categoría: Fábula
- Lecturas: 75
- Usuarios favoritos de este poema: Juan Iscar, Salva45, Antonio Pais, alicia perez hernandez, rosi12, Jaime Correa, Violeta, Tito Rod, WandaAngel, Lualpri, Classman, Salvador Santoyo Sánchez, Javier Julián Enríquez, Noa Subin, Mª Pilar Luna Calvo, Sheilo Sanz, David Arthur, racsonando, Rosario_Bersabe, Martha patricia B, RIVAS JOSE, JuanDumBaS
- En colecciones: Cosas de valor.

Offline)
Comentarios4
Emiliano, me has dejado el corazón lleno de emoción y gratitud con este regalo de fábula. Verme reflejada en la humildad y la resistencia de la violeta es un honor que atesoro en el alma. A mi que me encanta la naturaleza quedo encantada...Me uno a tu comentario donde, tienes toda la razón: en un mundo la verdadera esencia habita en lo callado, en la constancia y en el bien que se hace sin esperar aplausos. Gracias por valorar mi rincón, por perfumar mi semana con tus palabras y por este homenaje tan sano y hermoso que guardo como un tesoro. Un abrazo fraterno y una bendecida semana para ti
Me siento muy feliz de que este poema haya sido aceptado por tu alma de poeta.Se que te gusta la naturaleza y tu nombre es la prueba, de seguro tu madre te vio nacer como una violeta.
Una semana de inspiración estimada amiga y para echar al aire la esencia de lo callado.
Regrese a leer tu poema y me encuentro con tu respuesta , te contare la anécdota de mi nombre. Cuando nací , el medico le pregunta a mi madre que nombre le va a poner , ella le responde que no tenia y el medico le dice póngale Violeta por lo ser una bebe muy bonita y pequeñita, a la hora mi papá llego con el Dina Maria y mi mamá le dice no , se llamara Dina Violeta , gracias de nueve Emiliano que tengas un lindo día
la verdadera grandeza no consiste en ser visto por todos, sino en hacer el bien aun cuando nadie mire.
Me adiciono a ese reconocimiento a la compañera Violeta, por su constancia en permanecer escribiendo y ser una gran compañera.
Saludos a ambos
Gracias por sumarse a la idea de reconocer una violeta poeta con esa otra que renace de una madera muerta Dr. Salvador.
Un cordial saludo.
¡Qué fábula tan hermosa y llena de sabiduría! Me encanta cómo contrasta la soberbia del roble, que busca ser visto y admirado, con la humildad silenciosa de la violeta, cuyo valor reside en su bondad y en el bien que hace sin esperar reconocimiento.
La caída del roble es un recordatorio de la fragilidad de la vanidad y la fuerza que puede encontrarse en la discreción y la generosidad. La violeta, con su renacer y su perfume, nos enseña que la verdadera grandeza está en la constancia del bien y en el impacto positivo que dejamos, sin importar si somos visibles o no.
¡Una lección preciosa sobre la humildad, la bondad y el verdadero valor de las cosas! Un abrazo.
Amigo Noah, muchas gracias por traer al comentario la fragilidad humana y la soberbia que la expone.
El valor de las cosas pequeñas pero que ayudan a mejorar la vida de quienes se paran a verlas.
Cordial saludo y feliz semana.
¡Emiliano, muchas gracias a ti por tu lectura atenta y tus palabras tan significativas!
Me alegra enormemente que hayas conectado con la fragilidad humana y la soberbia que a veces la rodea.
Valoro mucho que percibas la importancia de las cosas pequeñas que, al detenernos a observarlas, pueden realmente mejorar nuestra vida. Esa es una idea que me resuena profundamente.
Recibe un cordial saludo y mis mejores deseos para tu semana. ¡Un placer!
Muy hermosas letras a la amiga, Violeta, con un mensaje muy cierto.
....donde antes hubo sombra y orgullo, solo quedaba un tronco vencido.
La violeta, en cambio, volvió a florecer silenciosamente......
Saludos Emiliano
David
Gracias poeta Arthur.
Violeta es una flor hecha mujer, buena amiga y muy buena escritora.
Saludos.
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