Primera ensoñación.

Gabriel Aranda

El verdadero pétalo

no envuelve a la rosa,

sino que preserva

cada día

el corazón inefable

de su eterno

AMOR.

 

Pétalo sin color,

levántate

y

camina hacia la imaginación,

vuela por encima del sueño

y

sumérgete

acariciando

el marfil de los sonidos

con inspiración.

 

Porque

sólo así,

al final del camino

te CONOCERÁS.

 

 

Comentarios +

Comentarios1

  • Rosa Maria Reeder

    Una hermosa ensoñación que transforma el pétalo en símbolo del alma: delicado en apariencia, pero capaz de custodiar ese “corazón inefable” del Amor. Me ha gustado especialmente el viaje que propones desde la imaginación y el sueño hasta el conocimiento de uno mismo. Hay en tus versos una invitación a trascender lo visible para descubrir aquello que verdaderamente somos. Breve, sutil y profundamente sugerente

    Saludos cordiales



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