Gabriel Aranda

Primera ensoñación.

El verdadero pétalo

no envuelve a la rosa,

sino que preserva

cada día

el corazón inefable

de su eterno

AMOR.

 

Pétalo sin color,

levántate

y

camina hacia la imaginación,

vuela por encima del sueño

y

sumérgete

acariciando

el marfil de los sonidos

con inspiración.

 

Porque

sólo así,

al final del camino

te CONOCERÁS.