Sol de los venados

Antonio_cuello

Y de repente, te vi tal como eras,

impenetrable y fría...

despiadada y cruel como una hiena

Indiferente y pérfida...

Férrea y dura como una piedra

En un momento dado no te reconocí,

a pesar del tiempo vivido a tu lado...

Te vi distante y extraña,

aún estando tan cercanos en la sala,

parecía como si una enorme distancia,

nos separara

Noté en tu mirada, limites insospechados,

fronteras separando las almas

Y en un instante, el brillo de tus ojos negros,

hizo caer una noche eterna entre nosotros.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.