El nudo echo prado
He caminado tanto hacia el fondo
que terminé por cegarme de mí mismo.
Me cansé de mirar la piedra fija.
El laberinto sagrado y vasto
apenas es ya una brizna de hierba
en mitad de la llanura.
La tierra late sin pedir permiso
y el aire, con su peso limpio,
deshace el nudo hasta dejarlo prado.
Fuera está lleno
de todos los adentros.
Antonio Portillo Spinola ©
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de julio de 2026 a las 06:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Martha patricia B

Offline)
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