Palabras para nombrarte

Espantapájaros

Podemos adoptar palabras,

no para fijarnos,

sino para movernos.

 

Palabras qué sin ser nombres,

nos nombren,

como si cada una fuera un modo de estar en el mundo.

 

Y entonces pensar el día desde esa palabra,

y las noches desde otra,

llenándonos de presencia,

como quien se viste de un clima,

o de un pulso,

o de una letra que respira.

 

Si querés,

seguimos el juego:

vos elegís tu palabra,

yo elijo la mía,

y después vemos cómo se cruzan,

cómo se rozan,

cómo se transforman en un modo de pasar el día.

 

Y así nombrarnos sin nombrarnos,

como si ese gesto mínimo alcanzara para tenernos,

cuando no podemos tocarnos,

cuando no podemos vernos.

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.