¿Por qué metemos siempre
el dedo en nuestra yaga
y buscamos hurgando
consolación amarga?
Cuando algo está muriendo,
se muere, y muerto para siempre queda.
Y ya puedes quemarte las pestañas.
Puedes deambular por las veredas,
o te puedes condenar a pan y agua
en una oscura cueva.
¡Jamás torna a este mundo
lo que la muerte lleva!
Es triste, pero es cierto,
lo canta la evidencia,
y la evidencia engaña
solo a las mentes ciegas.
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Autor:
CHIKITO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de julio de 2026 a las 09:27
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Lucía Gómez

Offline)
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