En que se demuestra el desengaño de la humana mente en el osado vuelo del conocimiento, a imitación de Ícaro

Javier Julián Enríquez

Piramidal, la negra sombra asciende,
calla la tierra, el caos lo enclausura,
el alma, suelta ya de ligadura,
al alto Olimpo su valor extiende;

 

su cetro el rey, el pobre la prebenda
ven semejantes en la noche oscura,
con libre rapto la mente procura
un sacro crisol que el saber encienda.

 

Mas ¡ay!, que ya en el glorioso camino,
Ícaro ardiente en el fulgor divino
ve el triste fin de su alta fantasía;

 

despierta el mundo a su frágil anhelo,
la luz triunfante rinde la porfía
y el mortal acepta el límite del cielo.

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Comentarios11

  • LOURDES TARRATS



    Qué soberbia lección de poesía y de sustancia, querido Javier Julián. Tu voz poética rescata la mejor tradición intelectual, convirtiendo el lienzo de la noche en un escenario donde la razón y el mito se entrelazan con una sobriedad bellísima. Ver la maestría con la que dominas el ritmo y el concepto es un orgullo y un constante aprendizaje. ¡Un saludo afectuoso y mi rendida admiración a tu talento!"

    Desde mi isla te envio un abrazo, porque:

    POETAS SOMOS...

    • Javier Julián Enríquez

      Muchas gracias, amiga Lourdes, por tu valiosa interpretación y magistral análisis:
      «La voz poética rescata la mejor tradición intelectual, convirtiendo el lienzo de la noche en un escenario donde la razón y el mito se entrelazan».
      Tu análisis sobre este soneto, pues, nos hace pensar en el gran drama del Barroco como vehículo idóneo para expresar las crisis de la racionalidad moderna: la tragedia de la razón humana, atrapada para siempre en la paradoja de tener un deseo infinito de conocimiento, pero un cuerpo finito condicionado por la realidad física. Ello implica el reconocimiento de la insondable vastedad de los misterios universales que trascienden la aprehensión del intelecto humano, un eco de la perenne limitación de nuestra comprensión frente a la grandeza del cosmos.
      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

      • LOURDES TARRATS


        Buen domingo, querido amigo Javier Julian.

        POETAS SOMOS...

      • Noa Subin

        Tu poesía no es lo que escribes, es lo que haces vibrar en el alma de los demás.

        Cada verso es una semilla; el esfuerzo es la tierra donde crece la belleza.

        El talento es la chispa, el trabajo es el fuego que enciende la creación.


        Que la inspiración te acompañe en cada verso que escribas. Saludos.

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, amigo Noa, por tus bellos y extraordinarios versos que hacen que este soneto adquiera una dimensión de intertextualidad que nos une a todos/as poetas. En este marco, el análisis de la herencia barroca en la lírica del siglo XXI requiere de este tipo de herramientas que trasciendan la superficie del poema para explorar los mecanismos de la intertextualidad y la transposición formal.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • Noa Subin

            ¡Querido Javier Julián Enríquez! Agradezco enormemente tu profundo análisis y el valor que le das a la intertextualidad de los versos. Me llena de orgullo saber que mis palabras contribuyen a esa dimensión que nos une como poetas.

            El poema es un espejo donde se reflejan las almas, creando puentes entre el ayer y el hoy.

            Recibe mi más afectuoso aprecio y un fuerte abrazo, amigo. ¡Gracias por tu perspicaz mirada!

          • Sheilo Sanz

            Muy bueno y grato leerle estimado poeta, reciba un saludo de aprecio poético 🌷🙋‍♀️💙

            • Javier Julián Enríquez

              Muchas gracias, estimada amiga Sheilo, por tu apreciado análisis y comentario.
              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

              • Sheilo Sanz

                🌹👥💙

              • El Hombre de la Rosa

                Preciado y bien escrito tu hermoso y bello poema estimado poeta y fiel amigo Valenciano Javier Julian Enriquez
                Saludos desde Torrelavega.
                El Hombre de la Rosa

                • Javier Julián Enríquez

                  Muchas gracias, amigo Críspulo. Mi más sincera y profunda gratitud por la lectura del poema y apreciado comentario.
                  Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València

                  • El Hombre de la Rosa

                    Querido amigo Javier estare ausente hasta el día 29 de Julio en mi estudio Cordobes para terminar un nuevo ibro de cuero
                    Saludos afectuosos hasta Valencia
                    El Hombre de la Rosa

                  • El desalmado

                    Magnífico poema, magníficas metáforas y magnífico análisis el que has hecho en tus comentarios... y a propósito de tus comentarios, me parece que otra de tus virtudes es la de tener más paciencia que el santo Job, por aquello de usar como ejemplo un personaje bíblico.

                    Un fuerte abrazo.

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, estimado amigo. Mi más sincero y profundo agradecimiento por el análisis del poema y apreciado comentario.
                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                    • Lincol

                      Un poema profundo que nos recuerda la grandeza y también los límites del conocimiento humano. Con la figura de Ícaro muestra cómo el deseo de alcanzar lo imposible puede llevarnos a descubrir nuestra propia fragilidad.

                      Saludos cordiales.

                      • Javier Julián Enríquez

                        Muchas gracias, estimado amigo Lincol, por tu valiosa contribución al análisis del poema que subraya sus temas centrales: «los límites del conocimiento humano» y «el deseo de alcanzar lo imposible nos lleva a descubrir nuestra propia fragilidad».
                        Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                      • Gabriel Hernán Albornoz

                        Gran poema amigo poeta Javier, que nos pasea por la mitología y hace analogía con el pensamiento, el alma y la muerte. Saludos desde San Francisco, Argentina.

                        • Javier Julián Enríquez

                          Muchas gracias, estimado amigo Gabriel, por tu valioso análisis y apreciado comentario.
                          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio desde València, España, hasta nuestros hermanos de Argentina

                        • JUSTO ALDÚ

                          Bueno Javier Julián, he llegado de último a leer tu poema y con la mente fresca después de haber descansado de las labores que ya sabes en que estaba.
                          Con respecto a esta publicación: Me ha parecido un soneto de sólida construcción, tanto en su forma como en el desarrollo de la idea. El recorrido es claro: parte de la suspensión que impone la noche, donde las diferencias humanas parecen diluirse, avanza hacia la aspiración del conocimiento y culmina con el inevitable reconocimiento de los límites de la condición humana.

                          Creo muy acertado el empleo de Ícaro, no como un mero referente mitológico, sino como símbolo de la tensión permanente entre el deseo de trascender y la realidad que impone sus fronteras. Y fíjate que ese contraste da cohesión al desenlace y evita que el poema se quede en una simple exaltación de la ambición. De por si merece mi aplauso.

                          También destaco la manera en que las imágenes se subordinan al concepto. No aparecen para deslumbrar, sino para sostener una reflexión que mantiene unidad de principio a fin. Es un texto que invita a una segunda lectura, porque detrás de su lenguaje clásico hay una meditación sobre la igualdad ante el sueño, la búsqueda del saber y la aceptación de los límites que acompañan toda aspiración humana.

                          Ha sido una lectura muy grata.

                          Saludos desde Panamá.

                          • Javier Julián Enríquez

                            Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu valiosa interpretación y excepcional análisis, que detallan a la perfección las ideas formalmente objetivadas en el soneto.
                            ¡Cuídate mucho!
                            Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                          • Begoña Varona (antes Nelaery)

                            Interesante soneto que habla sobre el triste final de Ícaro, que perdió la vida al intentar alzar su vuelo, enaltecido por alcanzar el cielo.
                            Para mí estas palabras evocan que debido a su capacidad de volar, se enorgulleció de tal forma que sucumbió en el intento.
                            Es como una metáfora de alguien que se entusiasma de tal manera, que intenta subir cada vez más alto en la vida y choca con dificultades que le impiden avanzar creando una caída dolorosa para hacernos ver la fragilidad de nuestra naturaleza humana.
                            Muchas gracias por hacernos reflexionar, Julián.
                            Saludos cordiales.

                            • Javier Julián Enríquez

                              Muchas gracias, estimada amiga Begoña, por tu valiosa interpretación y apreciado comentario.
                              Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                              • Begoña Varona (antes Nelaery)

                                Muchas gracias a ti
                                Un fuerte abrazo.

                              • racsonando

                                El Vuelo de Ícaro y el Desengaño Mental:

                                Este poema "barroco" describe un viaje intelectual en el que el alma se desprende de las ataduras físicas durante el silencio de la noche. En esta oscuridad, las jerarquías sociales desaparecen, permitiendo que la mente busque alcanzar un conocimiento sagrado y absoluto. Sin embargo, el autor utiliza la metáfora de Ícaro para advertir sobre los peligros de la ambición intelectual desmedida frente a la divinidad. Al final, la llegada de la luz del día marca el fracaso de la fantasía y el regreso a la realidad terrenal. El texto concluye que el ser humano debe reconocer sus propias limitaciones mortales ante la inmensidad del saber universal. De este modo, se presenta una reflexión profunda sobre la fragilidad del entendimiento humano y su incapacidad de trascender los límites impuestos por el cielo.
                                Un gran abrazo.

                                • Javier Julián Enríquez

                                  Muchas gracias, estimado amigo Racsonando, por tu valioso y apreciado comentario.
                                  Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                                • Marìa Graciela Muñoz Vidal

                                  Precioso la odisea humana en su apocalíptico andar,en un tramo iniciático.

                                  • Javier Julián Enríquez

                                    Muchas gracias, estimada María Graciela, por tu valiosa interpretación y análisis.
                                    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio



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