Sinécdoque del poema

Noa Subin


AVISO DE AUSENCIA DE Noa Subin
Lamentableme me reubico de un lugar a otro y no está a mi alcance contestar sus comentarios,debido a la falta de internet, en cuanto tenga oportunidad lo haré desde luego

Sinécdoque del poema

 

No es todo el bosque, pero lleva su esencia,

ni toda la sinfonía, pero guarda su compás.

Es el tronco robusto que sostiene la danza

de hojas que brillan cuando llega la mañana.

 

Es el guijarro pequeño que sabe al río ancho,

la estrella que ilumina el camino de un joven.

El mate caliente que abre el día nuevo,

la risa que suena cuando los amigos se encuentran.

 

No tiene nombre grabado en piedra o en metal,

ni necesita letreros para ser hallado.

Vive en el abrazo seguro de quien nos espera,

en el pan que amasa con manos trabajadoras.

 

Es el aroma de madera que calienta la estufa,

el sonido de lluvia que moja el maíz dorado.

El paso firme de quien va camino a la fuente,

la semilla que crece, aunque nadie la mire.

 

No busca ser el jefe de ninguna compañía,

ni necesita aplausos para ser verdad.

Es el lazo que une a cada corazón,

el hilo fuerte que todo lo ata.

 

Así es sólido y presente

como el agua clara que refleja el cielo.

No necesita palabras para ser esencial,

pues su verdad misma es su mejor legado.

Comentarios +

Comentarios2

  • Jesús Ángel.

    En esencia expresas que la esencia del todo puede habitar en una sola parte; lo esencial sostiene sin buscar reconocimiento...
    Sigamos sumando.

    • Noa Subin

      ¡Exactamente, Jesús Ángel! Esa es la profundidad que intento alcanzar: que en cada pequeña parte yace la esencia del todo, y que lo verdaderamente esencial se sostiene con humildad, sin necesidad de ser visto o reconocido.

      ¡Claro que sí, sigamos sumando! Juntos construimos algo mucho más grande que cada uno por separado. Un fuerte abrazo, amigo.

    • El Hombre de la Rosa

      Esplendido y generoso tu bello versar estimado poeta y amigo Mexicano de Cancun Noa Subin
      Saludos españoles de Críspulo.
      El Hombre de la Rosa

      • Noa Subin

        ¡Críspulo, El Hombre de la Rosa! Tus palabras llenan mi alma de alegría y gratitud. Me honra mucho que califiques mi versar de espléndido y generoso.

        Un fuerte abrazo desde Cancún, México, hasta España. ¡Gracias por tu cariño y tus siempre hermosos saludos! Que la rosa siga siendo símbolo de belleza y conexión entre nuestros pueblos.



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