LUNA:

lorenzo salamanca garcia

Sonrisa torcida y desnuda,

con barbas de nubes,

dispuesta

para la gala nocturna.

He colgado

en tu boca

mis sueños gigantes.

Aguijon

que despierta al alma,

cansada y huerfana,

por tu prolongada ausencia.

Testigo mudo 

de escenas

de amor y dolor,

con final incierto.

Amante anónima,

que permanece.

Hechicera que todo lo cambia,

si quien te mira así lo cree:

Mitología, mares y partos.

Yunque donde se moldea  

la vida al rojo vivo.

¡Cuando sales

el miedo desaparece!

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.