Sonrisa torcida y desnuda,
con barbas de nubes,
dispuesta
para la gala nocturna.
He colgado
en tu boca
mis sueños gigantes.
Aguijon
que despierta el alma,
cansada y huerfana,
por tu prolongada ausencia.
Testigo mudo
de escenas
de amor y dolor,
con final incierto.
Amante anónima,
que permanece.
Hechicera que todo lo cambia:
Leyendas y mitología,
mares y oceanos,
embarazos y partos.
Yunque donde se moldea
la vida al rojo vivo.
¡Cuando sales
el miedo desaparece!