Donde existe una mínima posibilidad
de que el el mismo aire deje de existir,
donde el pecho ya no palpite
pidiendo una razón más para seguir.
Donde aquellos ojos,
cansados de buscar,
descubren que, en la nada,
también puede habitar un sentido.
Entonces comprendemos
por qué la vida
fue siempre una descarga de adrenalina
corriendo a través de nuestras almas.
Aprender a sobrevivir
se convirtió en un maldito romance:
seguir luchando,
aun cuando el cuerpo se rompe,
aun cuando la esperanza se desvanece,
hasta entregar
la última partícula
de nuestro ser.
-
Autor:
star (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de julio de 2026 a las 18:37
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Tito Rod, racsonando, alicia perez hernandez, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.