Avanza la tarde
con su filo gastado,
gira la esperanza,
como rueda el destino.
Creí que pensando
te traería conmigo.
¿Debí ser cauto?
Medí tus palabras —dijiste—
y te declaré mi amor
en apenas dos centímetros.
Quién condena,
quién se salva,
cuando el blanco es pared
y presiente olvido,
negándose a revelar
este corazón baldío.
¿Por qué esta vida aún sangra,
si soy el soldado vencido?
¿Por qué esta noche no llega
de una vez para siempre
a callar mis sentidos?
Pese a la muerte,
la vida exhala fanfarrias.
Cómo sepultar la esperanza,
si mañana
tal vez lluevan ilusiones.
Avanza la tarde
y asumo derrota,
y vuelvo al corral
donde aguarda el frío,
rodeado de púas,
pero no te maldigo.
Y aunque el tiempo vuela
sin marcas ni sentido,
y aunque me duelas
todo un infinito,
mañana será otro día,
me vestiré de optimismo.
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Autor:
Espantapájaros (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de julio de 2026 a las 10:14
- Comentario del autor sobre el poema: El poema se mueve entre la derrota íntima y la persistencia de la esperanza.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Jose de amercal
- En colecciones: Amor.

Offline)
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