Espantapájaros

Tal vez lluevan ilusiones

Avanza la tarde

con su filo gastado,

gira la esperanza,

como rueda el destino.

Creí que pensando

te traería conmigo.

 

¿Debí ser cauto?

Medí tus palabras —dijiste—

y te declaré mi amor

en apenas dos centímetros.

 

Quién condena,

quién se salva,

cuando el blanco es pared

y presiente olvido,

negándose a revelar

este corazón baldío.

 

¿Por qué esta vida aún sangra,

si soy el soldado vencido?

¿Por qué esta noche no llega

de una vez para siempre

a callar mis sentidos?

 

Pese a la muerte,

la vida exhala fanfarrias.

Cómo sepultar la esperanza,

si mañana

tal vez lluevan ilusiones.

 

Avanza la tarde

y asumo derrota,

y vuelvo al corral

donde aguarda el frío,

rodeado de púas,

pero no te maldigo.

 

Y aunque el tiempo vuela

sin marcas ni sentido,

y aunque me duelas

todo un infinito,

mañana será otro día,

me vestiré de optimismo.