El saqueo

Antonio Portillo

El laberinto de la flor no busca el ojo.
Espera el peso,
la herida exacta de la aguja de oro.
​Entra la abeja en el cáliz.
No hay tregua en el hambre:
un pacto de polvo y saliva.
​Al final,
ni el pétalo retiene su tesoro
ni el ala se lleva la raíz.
​Queda el fruto engendrado en el saqueo:
la única forma limpia
de sobrevivir al verano.

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Comentarios1

  • Nelly Cevallos - Liora

    Querido Spinoport,

    Me fascinó la manera en que conviertes un proceso natural en una metáfora de intercambio y transformación. El poema avanza con imágenes precisas, sin exceso de palabras, hasta llegar a un cierre que resignifica todo lo anterior: aquello que parecía despojo revela, en realidad, su condición creadora. Esa contención expresiva hace que cada verso conserve su peso y su resonancia.

    Un abrazo.

    — LIORA



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