El laberinto de la flor no busca el ojo.
Espera el peso,
la herida exacta de la aguja de oro.
Entra la abeja en el cáliz.
No hay tregua en el hambre:
un pacto de polvo y saliva.
Al final,
ni el pétalo retiene su tesoro
ni el ala se lleva la raíz.
Queda el fruto engendrado en el saqueo:
la única forma limpia
de sobrevivir al verano.
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de julio de 2026 a las 07:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Rosario_Bersabe, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios1
Querido Spinoport,
Me fascinó la manera en que conviertes un proceso natural en una metáfora de intercambio y transformación. El poema avanza con imágenes precisas, sin exceso de palabras, hasta llegar a un cierre que resignifica todo lo anterior: aquello que parecía despojo revela, en realidad, su condición creadora. Esa contención expresiva hace que cada verso conserve su peso y su resonancia.
Un abrazo.
— LIORA
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