Bailé con la Muerte en khora profunda,
bajo un violín de escarcha sideral;
la noche olía a luz que se fecunda,
y el mármol respiraba vendaval.
Bebí del gris que ardía en su cratera,
néctar de un ónfalo sin porvenir;
tocó mi piel la música de cera,
y oí la nieve azul latir, morir.
Marcó Ómicron brújula de abismo,
sobre un cristal de párpados de sal;
mi sangre deshojó de su heleno istmo,
sembrando auroras dentro del puñal.
Vi a Ananké bordando en mis costillas
la vid secreta del eterno ayer;
sabían a zafiro sus semillas,
y olía el tiempo antiguo a renacer.
Entonces comprendí que aquella danza
no era la siega fría del final;
era el laurel que cruza la mudanza,
para vestir de trigo lo inmortal.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de julio de 2026 a las 22:50
- Comentario del autor sobre el poema: "Construido sobre un lenguaje de sinestesias y símbolos, el poema entrelaza referentes helénicos con una visión contemporánea del tránsito entre la vida y lo eterno."
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Jose de amercal, Tommy Duque, alicia perez hernandez, Poesía Herética, Noa Subin, Lualpri
- En colecciones: POESÍA MÍTICA.

Offline)
Comentarios3
Muy buena letra y bien poema felicidades amigo mío saludos
Un abrazo fraterno al poeta que con su arte embellece nuestro mundo.
saludos cordiales
Excelente, justo.
Un abrazo.
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