Ámbares de la Vida

Ignacio Velásquez

Los ambares de la vida

Son como ceniza en la nieve

Vosotros esperáis

Vosotros camináis

Dejáis su huella y su herida.

 

Moribundos son los ríos

Que secos de manantial están

Ellos esperan

Ellos caminan

En el cielo de Dante.

 

Flores secas, arruinadas,

Convertidas en sal y arena

Ellas esperan

Ellas caminan

Por las lágrimas que vendrán.

 

El trono olvidado de la luz

Cual caído abandonó en arrogancia

Él esperó 

Él caminó

Y la sagacidad lo hizo ignorante.

 

Tus labios color de miel

En una noche de decir adiós

Tú esperaste

Tú cambiaste

Pero yo nunca miré hacia atrás.

 

Junto con las estrellas del alba

Nadábamos en el frío firmamento

Nosotros esperábamos

Nosotros caminábamos

A ver si el sol se digna a tomar vacaciones.

 

Y me congelé en el pensar

La vaga existencia de ser

Yo esperé

Yo caminé 

De cara hacia el sol

Buscando su cara

Las ruinas de la ciudad prohibida.

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