Recorrerte es andar, desandando tus espejos.
Es divulgar la caricia en un mundo de damascos,
aprender a descubrirte las nostalgias,
hacerte y deshacerte con mi boca.
Desde tu cuerpo al infinito hay solo un paso
Una canción, un breve ardor, una caricia,
un resabio de amor que andaba a tientas,
descubriendo tus rincones prometidos.
Como una ola se rompe el relámpago en tus ojos,
los residuos de mi amor se desmoronan,
para aprender tu nostalgia de memoria,
para volver a derramarme en tu suspiro.
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Autor:
Carlos Gómez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de julio de 2026 a las 11:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 55
- Usuarios favoritos de este poema: gaspar jover polo, Sheilo Sanz, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., Classman, Nelly Cevallos - Liora, Pedro Novoa Pavon Novoa, Mª Pilar Luna Calvo, Maby De los Peña

Offline)
Comentarios1
Carlos,
La voz poética convierte el cuerpo amado en un territorio de descubrimiento, donde cada imagen abre la siguiente con naturalidad. Los espejos, los damascos, la ola y el relámpago forman una secuencia que evita el lugar común y mantiene viva la intensidad del poema. El cierre devuelve al lector al origen del deseo con una delicadeza que permanece después de la última línea.
Un abrazo.
— LIORA
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