Recorrerte es andar, desandando tus espejos.
Es divulgar la caricia en un mundo de damascos,
aprender a descubrirte las nostalgias,
hacerte y deshacerte con mi boca.
Desde tu cuerpo al infinito hay solo un paso
Una canción, un breve ardor, una caricia,
un resabio de amor que andaba a tientas,
descubriendo tus rincones prometidos.
Como una ola se rompe el relámpago en tus ojos,
los residuos de mi amor se desmoronan,
para aprender tu nostalgia de memoria,
para volver a derramarme en tu suspiro.