Hay días en los que no quisiera hablar y quedarme inerte de
palabrerías.
Puede que me pregunten:
¿Te ha comido la lengua el ratón?
No, solo estoy cansado.
¿De qué?
Tanto parloteo,
A veces hasta sin sentido, porque ya no sé qué más decir.
Quiero ser más consciente de mi andar,
Menos charla y más observación,
Después de todo,
Vine al mundo tan quietecito, que en lo único que mis padres
prestaban atención era a mi respiración.
Me siento bien sin decir ni pío,
No es que sea únicamente extrovertido,
Pero el silencio es…
Una conexión con mi ser.
Por eso es que quiero ser...
El dueño de:
Mi silencio.
Obra y autor que ilustra el poema. Caspar David Friedrich – El caminante sobre el mar de nubes (1818).
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Autor:
Thomas (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de julio de 2026 a las 02:56
- Comentario del autor sobre el poema: Cuando una persona se siente exhausta lo que más anhela es descansar. En mi poema busco hablar del cansancio mental, visibilizar que no solo es físico. Que detrás de una persona extrovertida o introvertida existe desesperación y su única manera de volver a sentirse suyo es: ser dueño de su silencio.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Rafael Perez Ortola

Offline)
Comentarios1
Con acierto, recalcas la mejor manera de autentificar la posterior presencia en futuras dialécticas; evitar la rutina, para estar presente de vferdad.
Los silencios son muy instructivos.
Saludos cordiales.
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