Hay días en los que no quisiera hablar y quedarme inerte de
palabrerías.
Puede que me pregunten:
¿Te ha comido la lengua el ratón?
No, solo estoy cansado.
¿De qué?
Tanto parloteo,
A veces hasta sin sentido, porque ya no sé qué más decir.
Quiero ser más consciente de mi andar,
Menos charla y más observación,
Después de todo,
Vine al mundo tan quietecito, que en lo único que mis padres
prestaban atención era a mi respiración.
Me siento bien sin decir ni pío,
No es que sea únicamente extrovertido,
Pero el silencio es…
Una conexión con mi ser.
Por eso es que quiero ser...
El dueño de:
Mi silencio.
Obra y autor que ilustra el poema. Caspar David Friedrich – El caminante sobre el mar de nubes (1818).