Pensando

ELMAY

Cuando escucho tu voz siento escalofríos,

será un tema de dos, querer estar contigo.

Hablemos tú y yo, no seamos solo amigos,

quizá en este cuarto estoy solo hablando hoy,

reflexionando qué pasó, por qué acabó.

Esto es culpa de mi condena: acabar solo,

contemplando la luz de las velas alumbrando

mis cadenas amarradas a mis venas, que

fluyen por la paz de mi subconsciente.

Hasta ahora no me pierdo, sigo recto,

esperando encontrar el camino correcto.

Quiero avanzar, llegar a tu lado, no te puedo alcanzar,

estoy atrapado; las grietas en mi mente

no se han rellenado, terminan de romper

mi corazón vacío, dejan sin ideas a mi esfero azul.

La tinta inolvidable se ha acabado ya,

y me ha dejado sin escribir nada más...

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.