A primera velocidad pongo tu canción favorita. En segunda y tercera voy recordando cuánto daño te hice. En cuarta siento el peso de que ya no estés. En quinta, mi mente divaga. A las 7,000 revoluciones, Dios conduce la moto. A las 7,001... 7,002... despierto y me doy cuenta de que, en realidad, el que va conduciendo soy yo.
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Autor:
Cococherry (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 17:44
- Comentario del autor sobre el poema: Sólo escribo vivencias
- Categoría: Carta
- Lecturas: 18
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Sheilo Sanz

Offline)
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