Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
Tenía el corazón bien amueblado,
un deportivo rojo en Montecarlo,
un culo respingón para enmarcarlo
y un expediente limpio de pacado.
Tenía un desamor en cada puerto.
saltaba con los pies sobre la tierra,
su corazón le declaró la guerra
y decidió dejarlo boquiabierto.
En cuanto dio esquinazo a sus escoltas,
abrió de par en par su blanco armario
y recogió lo justo y necesario:
zapatos de tacón y falda corta.
Aceleró sus pasos con confianza,
y entró en una de esas discotecas
donde las pijas parecen muñecas
buscando ricachones sin alianza.
Pidió un Martini seco al camarero
y él le preguntó si estaba sola.
Su rostro se encendió como amapola
y supo que el flechazo era certero.
Él no le prometió el Santo Grial
ni fichas que arruinasen a la banca,
pero su risa pareció más franca
que la de los banqueros del local.
Hoy vive en un pisito en las Malvinas,
le llega a fin de mes con su minuta,
se mueve con patines y disfruta
pidiéndole la sal a las vecinas.
Martín, su primogénito, es portero
en una discoteca que hay en Mijas,
en donde cada noche van las pijas
buscando un ricachón que sea soltero.
Algunas noches, cuando encuentran hueco,
se sientan y contemplan las estrellas.
Jamás llegó a contarle quién fue ella...
Y él le sirve un Martini seco.
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Autor:
Franjablanca (
Offline) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 08:22
- Comentario del autor sobre el poema: Poema rescatado del ostracismo de borradores.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Francisco Javier G. Aguado 😉

Offline)
Comentarios1
Tocayo ... Basado en una historia real...?
Por cierto... Me encanta el poema que tienes arriba en aviso de ausencia....
No es real del todo porque siempre hay que añadirle salseo a las historias 🙂
Pero sí, sí hay una persona detrás de este poema. Ni acabó en las Malvinas ni salió de Montecarlo, pero sí bebía Martini y cambió de vida.
👍 gracias tocayo...
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