Caminante, el viento frío
borró las huellas de ayer;
lo que el corazón olvida,
la vida lo vuelve a hacer.
Si las heridas del alma
el tiempo logra curar,
no es olvido lo que llega,
sino ganas de avanzar.
Sigues solo por la senda
que aprendiste a comprender;
cada paso es una historia
que no puedes deshacer.
Y aunque el viento desordene
lo que quisiste tener,
siempre quedan en la memoria
motivos para querer.
Porque el camino que buscas
nace donde quieres ver:
en la luz de cada duda,
en la sombra del no ser.
Y tú, que sigues andando,
sabes que al amanecer
no hay certeza en la pisada,
solo el paso por hacer.
No hay borrado que te venza,
ni silencio que te dé
más verdad que la que guardas
cuando aprendes a no ser.
Mas el viento, compañero,
susurra al atardecer
que lo que parece ausencia
es deseo de crecer.
Y así avanzas, caminante,
sin prisa por detener
la corriente que te empuja
hacia un mundo por hacer.
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Autor:
Juan Roldan (
Online) - Publicado: 1 de julio de 2026 a las 03:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

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