Parque

Nicolás Alejandro Gabriel

Bancas vacías,

huérfanas de cuerpos y de sombras,

caminos que no esperan a nadie.

El aire apretado no cede entre rumores que no se resignan

–vicio de ti que persiste–.

 

Las palomas sin migas, se humean y huyen errantes;

 solo quedan nuestras promesas de amor, incapaces de escapar,

atándose en espirales al pie,

de esta estatua ebria de lluvia.

Comentarios +

Comentarios1

  • zza

    Muy bueno su poema, poeta Nicolás,
    Un parque tiene muchas historias para contar, entre esas las propias.
    Un saludo cordial
    ZZa



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