Nicolás Alejandro Gabriel

Parque

Bancas vacías,

huérfanas de cuerpos y de sombras.

Caminos que a nadie esperan.

 

El frío humea entre rumores que no se resignan

–vicio de ti que persiste–.

 

Palomas sin migas;

revolotean ausentes

 sobre nuestras promesas de amor,

que incapaces de escapar,

siguen atándose en espirales,

al pie

de este mástil empobrecido.