Viandante por la senda de la vida,
transito por su incómodo camino;
bebiendo sin cesar el dulce vino
que incita la pasión mas desmedida.
Creyéndome romántico panida
me siento cual devoto peregrino;
que busca del amor su don divino
con versos que ilusión su letra anida.
Mi espíritu febril es un santuario
que aloja la divina poesía;
y guarda de su lumbre gran breviario
bordado con la luz de la armonía;
que sirve a mis ensueños de sudario
y extirpa al corazón melancolía.
Autor: Aníbal Rodríguez.
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Autor:
Rafael Escobar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de junio de 2026 a las 10:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Noemí Silva, Poesía Herética, racsonando, Lucía Gómez, Poemas de Pepita Fernández, Santiago Alboherna, cblanco53, MISHA lg

Offline)
Comentarios1
hermosas tus letras poeta
me gustan tus poemas
gracias por compartir
Viandante por la senda de la vida,
transito por su incómodo camino;
bebiendo sin cesar el dulce vino
que incita la pasión mas desmedida.
Creyéndome romántico panida
me siento cual devoto peregrino;
que busca del amor su don divino
con versos que ilusión su letra anida.
Mi espíritu febril es un santuario
que aloja la divina poesía;
y guarda de su lumbre gran breviario
bordado con la luz de la armonía;
que sirve a mis ensueños de sudario
y extirpa al corazón melancolía.
besos besos
MISHA
lg
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