Una verdad sencilla

AZULNOCHE

Viendo las imágenes del terremoto de Venezuela en televisión, la dureza que representa a hombres cubiertos de polvo, mujeres rotas, llorando, con sus manos retirándo los escombros, sin apenas maquinaria pesada, sin picos ni palas, sin nada más que su buena intención de ayudar a sus seres queridos y sus vecinos, sepultados bajo toneladas de amasijos de hierros y escombros, o esperándo que lleguen después de dos o tres días, desesperados, es desgarradora.

Venezuela, tu linda gente, con su palabra, su corazón,  dando aliento y consuelo  a los rescatados,  dando ejemplo al mundo de hermosa humanidad, con tan poco dando tanto 

 

30/06/26



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.